viernes, 13 de marzo de 2009

Imágenes de Bruselas el sábado 7/3/2009

Desgraciadamente no pude estar en Bruselas, pero os dejo estas imágenes cogidas por internet, para que nos hagamos la idea de lo que representó, y del civismo con la que se produjo la marcha.





























jueves, 12 de marzo de 2009

Hillary Clinton evita pronunciarse sobre las aspiraciones de independencia en Catalunya

"No interferiré en los asuntos internos de ningún pais europeo".

La secretaria de Estado de los estados Unidos, Hillary Clinton, evitó con esta frase pronunciarse sobre las aspiraciones de independencia de Catalunya y otras naciones de Europa, como Gales, Euskadi y Escocia. Desde Bruselas, donde millares de catalanes se manifestaban por la autodeterminación, Clinton evitó entrar en un debate político que cuestiona las fronteras de los estados integrantes de la Unión Europea y aliados de los EUA.

Una inesperada pregunta de la asistenta de la eurodiputada galesa Jill Evans hizo subir la temperatura de un coloquio que Clinton mantuvo con trabajadores mayoritariamente de las instituciones europeas. La joven pidió a Clinton su opinión sobre las reclamaciones independentistas de Gales, Escocia, Catalunya y otras naciones.

Clinton, con una sonrisa en los labios, evitó pronunciarse sobre el tema diciendo que no interviene en asuntos internos de los paises europeos.

Desde la década de los noventa, en Europa se han independizado trece nuevos estados.

En 1990 nacieron Lituania, Letonia y Bielorusia. El año siguiente, Estonia, Ucrania, Moldavia, Eslovenia, Croacia y Macedonia.

En 1992 se independizó Bosnia y Herzegovina.

En 1993, Eslovaquia.

Montenegro (2006) y Kosova (2008) han sido las últimas naciones a conseguir la soberanía.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Perfil sociológico del independentista catalán



Un 31% de los partidarios de la independencia tienen el castellano como lengua materna, y la tendencia va en aumento. Así lo asegura un estudio sobre el perfil sociológico de los independentistas, los "unionistas" y los indecisos elaborado por el Cercle d'Estudis Sobiranistes a partir de diversas encuestas efectuadas entre 1991 y el 2008. La media entre el 1991 y el 2007 situa en un 66,4% los independentistas catalanoparlantes y en un 25,7 % los castellanoparlantes. Pero en los últimos tres años han bajado hasta el 59% y los segundos han subido hasta el 31%. Buena parte de "unionistas" y de indecisos hablan el castellano en casa (un 61,6 y un 52,3%), con una clara diferencia respecto al catalám, más minoritario.

El estudio también revela que la media en esta larga década la mayor parte de los independentistas (un 33%) se han decantado por CiU en las elecciones al Parlament, un 18% lo han hecho por ERC y un 14%, por el PSC. No obsdtante esto, la federación ha ido perdiendo la hegemonía de voto entre los soberanistas, que a partir del 2002 apostaron de forma creciente por ERC, hasta el punto que el voto republicano fue claramente mayoritario hasta la formación del tripartito. En estos momentos, pero, el comportamiento más extendido entre los independentistas está repartido a partes iguales entre Esquerra y la abstención.

Un 80,9 % de los independentistas son nacidos en Catalunya, mientras que los "unionistas" nacidos aquí llegan a un 54,2%. Los primeros tienen mayoritariamente los dos padres nacidos en el pais (un 63,5%), y un 19% los tienen todos dos provinentes de otros territorios del estado. En el caso de los contrarios a la independencia, la diferencia entre porcentajes se acorta: un 42,8 % tienen los dos padres nacidos en el pais y un 38,1% los tienen a los dos nacidos en España.

El estudio también asegura que los independentistas tienen un nivel de estudios superior al de los "unionistas" e indecisos y que, consecuentemente, hacen trabajos más cualificados y tienen un poder adquisitivo más alto.

viernes, 13 de febrero de 2009

Aval de Europa al sistema educativo sólo en catalán

El Consejo de Europa, una institución que integran 47 estados del continente, hizo este jueves público un informe evaluando el cumplimiento de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias en España. El documento da un espaldarazo rotundo a la política lingüística catalana, singularmente en la enseñanza, y anima a exportarla al resto de territorios con lenguas diferentes del castellano.

El PP, UPyD y la derecha mediática han cuestionado la promoción de las lenguas propias y promovieron un manifiesto “de intelectuales” afirmando la supremacía de la “lengua común” castellana. La Carta (firmada por España en 1992) tiene, según el extenso informe, un cumplimiento discutible pese al reconocimiento jurídico y por eso los expertos elevan recomendaciones en la Justicia, la administración y la educación. Lamentan, además, que en el Estado no se haga más pedagogía de la existencia de lenguas diferentes al castellano.

Según los expertos el País Valenciano, Baleares, Navarra y Euskadi deberían desarrollar un modelo “de inmersión total” en catalán, gallego o euskera en lugar de uno bilingüe o por líneas que acaba perjudicando a estas lenguas. En Catalunya la inmersión se usa desde los 80 y garantiza un uso mayoritario del catalán al menos en primaria.

El informe, elaborado en base a informes remitidos por las administraciones y el trabajo sobre el terreno, constata los retrocesos de las lenguas propias en el ámbito de los servicios públicos y especialmente las “dificultades” en la escuela en el País Valenciano, Galicia y Baleares.

Muy crítico se muestra con Valencia (de donde aún esperan un informe sobre la función de su Consejo de Cultura) “porque falta garantizar un modelo en valenciano en todos los niveles educativos y todo el territorio”. El Consejo de Europa señala el ámbito de la Justicia como el menos proclive a asumir la realidad plurilingüe y recomienda “tomar las medidas necesarias para garantizar una proporción adecuada del personal”. Lo mismo en la función pública.

En el caso catalán el informe elogia el esfuerzo presupuestario de la Generalitat para garantizar los derechos de los catalanohablantes y muestra satisfacción por el funcionamiento de las Oficinas de Garantías Lingüísticas. También la política del gobierno vasco es elogiada.

El Govern, exultante

Bernat Joan Marí, secretario de política lingüística del Govern, emitió a Público una valoración positiva, “no puede ser de otra manera”, del informe. “Plantean que para mantener la pluralidad debemos dominar las dos lenguas y eso sólo se consigue si que la minorizada es la vehicular en la escuela”, afirmó antes de destacar “el renocimiento” al modelo catalán con este “espaldarazo”.

Joan recordó que segregar por lengua, como se hace en el País Valenciano, es nocivo “porque los que estudian en catalán saben castellano al final de su formación y al revés no pasa”.

viernes, 30 de enero de 2009

Diez mil a Bruselas para la Autodeterminación

El pueblo catalán, retornado a la tradición participativa caida al ostracismo, coge las riendas. Y como no podía ser de otro modo, el derecho a la autodeterminación articula grupos diversos para remover un magma soterrado y controlado hasta hace poco.

Como son las cosas. Este titular, que evoca el eslogan utilizado por deumil.cat, hace unos años habría acogido todos los partidos de corte catalán -no sólo los llamados nacionalistas- y muchos ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Durante el tan evocado momento de la transición, incluso el Partit Socialista de Catalunya tenía como punto básico de los estatutos el derecho a la autodeterminación. Claro que llegábamos de un tiempo donde las ideas revoloteaban por las calles de Catalunya y puede ser del mundo entero, que arrastraba aun la resaca del mayo del sesenta y ocho.

Han pasado años desde entonces hasta ahora. Y los años, a pesar de la efemeridad del tiempo humano, han llevado arriba y abajo las antiguas ideas y las han concretado en opciones políticas diversas, como debía ser. De aquí a convertir el juego político en una "justa" para el poder, caer en la trampa de la diplomacia como el eje central de la política, ha habido un paso. Sólo un paso porque, ya a los inicios de los ochenta, una serie de hechos que transformaron los antiguos sueños en una áspera realidad ofrecieron como resultado un replegamiento de los partidos, un gobernar desde arriba. Un silencio.

Salvando las políticas cercanas, las municipales, que en algunos ayuntamientos se han abierto más o menos a la participación de la ciudadanía, la res pública ha sido cosa de unos cuantos, de los representantes que cada cuatro años hemos ido escogiendo. Estos representantes, erigidos en "los poderosos", han cerrado las orejas a todas aquellas iniciativas surgidas del pueblo que , por lo que sea, no les han convenido.

Hasta que la ciudadanía ha reaccionado. El pueblo catalán, vuelta a la tradición participativa, caida al ostracismo, empieza a coger de nuevo las riendas. En todas partes surgen organismos civiles alrededor de la temática varia que estructura el engranage de nuestra sociedad civil. El movimiento asociativo se prevé imparable. Y como no podía ser de otro modo, el derecho a la autodeterminación de los pueblos articula a su entorno no sólo un grupo sino muchos grupos diversos. Y es que el momento histórico que estamos viviendo ha conseguido remover un magma soterrado y controlado hasta hace poco tiempo.

Con el Estatut en el Tribunal Constitucional, con la situación de desequilibrio económico a que nos lleva la interpretación del estado de las autonomías, con las campañas de desprestigio popular a que se ha visto sometido nuestro pueblo, nuestra cultura y nuestra lengua, la opción soberanista, patrimonio hasta ahora solo de unas opciones políticas, estalla en todas partes, más allá de ningún partido. Desorganizada, aún, pero real, esta opción se va afirmando y clama por un estado independiente y solidario a la vez con todos los otros estados y pueblos. Algunos podrán decir que la opción no se refleja en las elecciones al Parlamento del estado. Es cierto, se vuelve difícil ser trasladada a la hora de las votaciones por aquello del voto útil y, sobre todo, por el miedo de estar gobernados por aquellos que aún lloran cuando piensan en el gran dictador.

Es, dentro de este contexto, donde cabe situar la llamada Deu mil a Brussel·les per l'autodeterminació. Al menos es en este sentido que la iniciativa ha ido a parar. En el contexto de las decisiones que agrupan las personas más allá de las confesiones políticas varias. Así lo expone el documento que avala la consigna en que se remarca la transversalidad de la iniciativa, es decir, Deu mil a Brussel·les quiere juntar personas procedentes de todos los campos de la política, del trabajo, de la cultura, de las artes, de la empresa, del asociacionismo, de los deportes.

Como decía al inicio, el derecho a la autodeterminación era reivindicado por todos los demócratas durante la transición. Este derecho vuelve a ser reivindicado de una forma extensiva y surgida de una necesidad que supera el idealismo y se mezcla con los intereses de nuestra propia economía.

Y es que luchar para ser un estado dentro de Europa lo tenemos que hacer toda la sociedad unida, sin sectarismos. Toda la sociedad que lo quiere, claro está, aún que sea necesario algún sacrificio de partido. Porque, no nos engañen más: un estado propio para nuestra nación se vuelve imprescindible si queremos seguir existiendo como pueblo. La Europa de las regiones es un sueño de una noche de verano. Una verdadera entelequia. Si nunca Europa llega a organizarse del todo políticamente, lo hará pasando por los estados existentes. Y si nuestro pueblo no dispone de un estado propio, se fundirá dentro de los grandes estados que se han ido cargando los pueblos europeos, los han perseguido, los han fragmentado y, casi, los han aniquilado.

ASSUMPCIÓ CANTALOZELLA. escritora
EL PUNT miércoles 28 de enero del 2009